Aprende a tratar el dolor de ciática con un masaje shiatsu

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¡Hola a todos y bienvenidos a un nuevo artículo! Soy Maribel Corpa, directora de formación del Templo del Masaje. Hoy hablaremos del Shiatsu y su relación con el tratamiento del dolor de ciática.

Anteriormente hemos hablado de otros masajes que incluyen estiramientos y técnicas de reflexología. Hoy nos enfocaremos en otra posible solución a este padecimiento basada exclusivamente en el masaje Shiatsu.

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¿Cómo tratar el dolor de ciática con un masaje Shiatsu?

Aunque mucha gente no lo sepa, el Shiatsu es una de las técnicas más eficaces para liberar todos los dolores que te provoca la ciática.

Aunque el Shiatsu abarca todo el cuerpo, para fines de este artículo nos enfocaremos solamente en las maniobras relacionadas con la ciática.

A continuación, te explicaremos paso a paso el masaje para que puedas hacerlo, poquito a poco en casa, eso sí, no sirve para hacérselo uno mismo.

Empezando el masaje

Para comenzar nos tenemos que colocar boca abajo, porque la zona más afectada (como ya hemos hablado en otros artículos) va a ser la zona de las lumbares, que es donde se hace la presión y el nervio se pinza.

Pues bien, aflojaremos esta zona con presiones de dos tipos: con ritmo y mantenidas. Todo esto, ajustando la fuerza que ejerzamos a la sensibilidad de la persona a la que le estemos dando el masaje.

Después vamos a liberar toda la zona de la cadera y el sacro utilizando los pulgares, siempre va a haber un lado más afectado de la lumbar y en ese lado es donde vamos a insistir un poquito más.

Continuamos con el masaje de glúteo

Después de esta primera etapa, pasaremos al masaje de glúteo, para hacerlo usaremos el puño y el antebrazo. Además de aliviar el dolor de ciática, esta maniobra es súper agradable.

Iniciamos entonces en la parte posterior del muslo, aquí levantaremos la rodilla y hacemos presiones por toda la zona media. Al finalizar, pasamos a la parte externa y repetimos el proceso.

Mientras tanto haremos unos estiramientos del muslo. Para esto, llevaremos la pierna hacia la cadera contraria y la mantendremos un ratito ahí. Después repetiremos, pero esta vez, moveremos la pierna hacia la cadera.

De esta manera vamos a estirar un poquito toda la zona de cadera con glúteo y sacro para aflojar e ir soltando la musculatura que se encuentra ahí.

Nos detendremos un poquito en el hueco poplíteo, ya sabéis que descarga mucho la rodilla, la pierna y la ciática. Esta zona la vamos a bombear con la palma de la mano suavemente, sin hacer daño y de manera progresiva.



Trabajando la zona del gemelo

Para trabajar el gemelo, usaremos diferentes técnicas: Por un lado, vamos a estirarlo y mantenerlo así mientras que, por otro lado, lo dejaremos apoyado en el suelo para hacerle presiones con la palma de la mano. Justo en la zona media haremos una presión, estirando un poquito hacia el exterior la pierna procurando mantenerla ahí un tiempo. Aquí puede doler un poco, pero es muy importante para disminuir el dolor de la ciática.

Este momento también lo podemos aprovechar para hacer un poquito del masaje de ciática que dijimos en el vídeo de la reflexología, si no sabes cuál es échale un vistazo échale un vistazo que es muy interesante.

Estirando la zona afectada (masaje boca arriba)

En esta nueva etapa colocaremos a la persona boca arriba, para poder realizar la parte final del masaje.

Comenzaremos trabajando pierna por pierna empezando por la que molesta para quitarle un poquito de presión.

El masaje consiste en llevar la rodilla al pecho y mantenerla ahí un ratito. Luego la llevaremos en dirección al hombro contrario y la mantendremos nuevamente. Al final colocaremos la rodilla en el suelo para hacer una torsión de cuerpo mientras ponemos nuestra otra mano en el hombro contrario para evitar que se mueva. Ahí nos vamos a quedar otro lapso más. Es muy importante hacer este ejercicio bien, ya que es el que más nos va a liberar del dolor.

Si sentimos que es necesario, soltamos la mano que detiene al hombro y masajeamos la zona del glúteo, cadera o pierna que más le esté doliendo a la persona que recibe el masaje. En este movimiento no tengas prisa, lo ideal es mantenerlo por un ratito.

Después, esa misma pierna (con la que estamos trabajando) la vamos a estirar hacia el otro lado (la vamos a abrir). Para ello colocaremos una mano en la rodilla y la otra en la cadera. Hecho esto, aumentaremos el estiramiento poco a poco hasta donde la persona aguante.

Durante este proceso podemos usar la palma de la mano, el antebrazo o la zona que tengamos disponible para masajear la cara interna del muslo, porque ahí es donde está la tensión, aunque parezca que no tiene que ver con la ciática, siempre es bueno aflojar la musculatura de la cadera tanto externa como interna. En este caso la que engancha con la pelvis. Después haremos lo mismo con la otra pierna.

Para finalizar, lo más importante va a ser llevar las rodillas al pecho. Aquí lo que haremos es juntar bien las rodillas (lo más posible) y las vamos a ir llevando poco a poco, hasta dónde la persona aguante. Dependiendo del dolor de ciática y de cómo se sienta la persona, avanzaremos más o menos, lo importante es que no fuerces.

Vamos a mantener las rodillas en el pecho un ratito tratando de aumentar la intensidad del movimiento. Es muy importante que la persona (a quien se le está dando el masaje) haga ejercicios de respiración. Para este caso, es recomendable profundizar la espiración.

Finalizando el masaje

Al final, dejaremos las piernas estiradas y colocaremos un rulo debajo de las rodillas, con el objetivo de que el abdomen se relaje un poquito.

Terminaremos trabajando toda la zona de la cadera y el abdomen, enfocándonos más en el área pegada a las crestas ilíacas (laterales).

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Hay mucha tensión ahí, no llega a ser la ingle (es la parte de arriba), pero tiene mucho que ver con la dolencia presentada en las zonas lumbares. Aquí vamos a hacer oleaje, con presiones normales y mantenidas.

Con las palmas de las manos empujamos un poquito y nos mantenemos donde está la tensión sobre todo en los músculos oblicuos. Hay que esperar también un rato hasta que notemos que el músculo nos ha dejado avanzar un poco.



De este modo, finalizaríamos el masaje sintiéndonos completamente renovados. Si aún así, no se te quita el dolor de ciática, puede que todavía tengas muchas más contracturas adheridas y lo mejor sea que te comuniques con nosotros para que podamos darte un masaje más profesional.

Espero que este artículo te sea de utilidad y que lo compartas para que más gente pueda aliviar sus padecimientos de ciática.

Y recuerda cuidarte porque tu cuerpo es tu templo. ¡Hasta la próxima!

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