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La moxibustión

La Moxibustión es uno  de los métodos de terapia de la Medicina Tradicional China.  Consiste en aplicar conos (también llamados “pirámides”) o cilindros encendidos especialmente de artemisa (planta medicinal que tiene muchas propiedades curativas) sobre determinadas áreas o puntos de la superficie corporal. Aunque la moxibustión nació antes que la acupuntura, estos dos métodos curativos han ido indisolublemente unidos, ya que los médicos chinos descubrieron que entre estas dos terapias existían muchas relaciones y que los resultados obtenidos eran mejores si se combinaban ambas terapias que si se utilizaba aisladamente una de ellas. Ambas curan enfermedades actuando sobre determinados puntos, seleccionados basándose en la Teoría de Canales y Colaterales de la Medicina Tradicional China.

Indicaciones terapéuticas de la moxibustión

La Moxibustión ofrece resultados muy satisfactorios en pacientes de todas las edades y características. Como ejemplos: puede prevenir la gripe; tonifica la energía y mejora las dolencias de estómago; ayuda a las personas de la tercera edad a conservar la vista, la dentadura y la presión sanguínea en buenas condiciones, entre otras aplicaciones.
No solo trata la moxibustión dolores físicos, sino también psíquicos. Puede utilizarse la moxa para tratar, entre otros, miedos irracionales y dar confianza y serenidad.

Métodos de aplicación de la moxibustión

Moxibustión Directa:Es el método más antiguo. Originalmente, la moxibustión siempre se aplicaba con este método.Para ello, se colocan conos o pirámides encendidos hechos a base de “artemisa” directamente sobre los puntos correspondientes, según el tratamiento prescrito.
Moxibustión Indirecta: Este método se empezó a utilizar posteriormente como alternativa a la moxibustión directa. Se puede aplicar de varias formas diferentes:
  • moxibustiónMoxibustión con sustancia aislante: Este método consiste en aplicarla utilizando algún material a manera de aislante interpuesto entre la piel y la moxa. Este último suele tener unos tres milímetros de espesor y estar agujereado. Los aislantes más utilizados desde hace siglos para esta función son rodajas de ajo o jengibre y también sal. Actualmente se utilizan como aislante unos conos de cartón o cartulina en cuyo interior se deposita la moxa. Su diseño permite que ésta esté separada de la piel por unos tres milímetros de espesor.
  • Moxibustión con “puros” de artemisa: Este otro método de aplicación indirecta se lleva a cabo con “puros” o cilindros fabricados a base de plantas medicinales. Para aplicarlo, se enciende el “puro” por uno de sus extremos. Después se sostiene acercando la brasa encendida al punto que se quiera calentar, dependiendo del tratamiento. Si se quiere aplicar un calor suave al punto, hay que mantener el puro encendido encima de éste a una distancia de 3 o 4 cms. Para estimular el punto con un calor más intenso, se debe situar el puro de moxa a menos de 3 cms. y moverlo de arriba abajo y de izquierda a derecha o bien en forma circular sobre dicho punto, para que el calor se transmita de forma ininterrumpida. El tiempo de aplicación dependerá del punto. Lo ideal es que el punto coja el calor de la moxa y se ponga un poco rojo sin llegar a quemarse. La forma correcta de aplicación es sostener el puro con una mano y colocar el dedo medio y el índice de la otra mano en torno al punto tratado para controlar la temperatura obtenida. Para apagar por completo la moxa, una vez terminado el tratamiento, hay que introducir su extremo encendido en algún recipiente de cuello estrecho de manera que la falta de oxígeno haga que la brasa encendida se apague.

 

Precauciones y recomendaciones en la aplicación de la moxibustión

  • La efectividad del tratamiento dependerá mucho de las condiciones físicas de cada persona, de la localización del punto y de la forma de aplicación. Por tanto, es necesario aplicar sólo el grado de calor más apropiado en cada caso. Si el calor es demasiado intenso, podrían formarse ampollas en la piel. Por ello, se debe retirar la moxa en cuanto se note la piel demasiado caliente.
  • No se debe aplicar moxa sobre piel húmeda porque podrían formarse ampollas. La aplicación debe hacerse solamente sobre una piel bien seca.
  • Se deben guardar las moxas en sitios frescos y secos, sin luz solar.
  • Cuando se enciende una moxa, se debe evitar que la llama alcance la hoja térmica de papel situada en su parte inferior.

 

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