La inducción miofascial es un tratamiento ofrecido por el Templo del Masaje que se enfoca en restaurar la funcionalidad del sistema facial. A continuación, te detallamos un poco más en qué consiste esta terapia:

¿En qué consiste la Inducción Miofascial?

La inducción miofascial es un concepto terapéutico perteneciente a la terapia manual dirigido a la restauración funcional del sistema fascial alterado. También es un proceso de evaluación y tratamiento en el que el terapeuta transfiere una ligera fuerza (tracción y / o compresión) al tejido diana, facilitando la recuperación de la calidad del sistema fascial. El término “inducción” se relaciona más con la facilitación del movimiento, que con un estiramiento pasivo del sistema fascial. El resultado es una reacción recíproca del cuerpo que involucra la reacción bioquímica y metabólica y, finalmente, las respuestas fisiológicas.

Este proceso tiene como objetivo remodelar la calidad de la matriz extracelular del tejido conectivo para facilitar y optimizar la transferencia de información hacia y dentro del sistema fascial. El resultado (cambio en la imagen corporal, mejoras en las habilidades funcionales) debe ser evaluado y valorado no solo por el terapeuta sino también por el paciente.

¿Qué es el Sistema Miofascial?

El sistema miofascial es la red de tejido conectivo debajo de la piel que une, estabiliza, encierra y separa los músculos y otros órganos internos. Es una telaraña en 3D hecha de fibras de colágeno y elastina, conectando y creando todo en el cuerpo, brindando soporte, estabilidad, fuerza y ​​flexibilidad a través de los músculos y amortiguando cualquier impacto y fricción interna entre las diferentes capas del cuerpo. También regula los intercambios entre células y compartimentos, definiendo las dimensiones de las “tuberías” en los nervios, vasos sanguíneos y paso de fluidos.

¿Por qué es importante la Inducción Miofascial?

Como parte del proceso de envejecimiento, aumentan la acidez, la rigidez y la deshidratación de los tejidos con pérdida de la circulación local. Los vasos sanguíneos, los nervios y el sistema linfático se comprimen debido a las capas de bloqueo creadas por las fibras de colágeno caóticas. Esto resulta en un círculo vicioso de restricción, dolor, compensación, movilidad reducida, deshidratación, circulación reducida y acidez aumentada. Cuantas más restricciones, dolor y compensación ocurren, existe un mayor riesgo de fricciones internas anómalas, funciones alteradas y osteoartritis. La inducción miofascial y sus técnicas específicas son la mejor solución para restaurar los tejidos fasciales y revertir su deterioro.

¿Cómo puede ayudarme la Inducción Miofascial?

La inducción miofascial puede ayudar con una amplia gama de condiciones:

  • Dolor de espalda, cuello y articulaciones.
  • Dolor crónico.
  • Postura pobre.
  • Dolor visceral (por ejemplo, dolor menstrual, menstruaciones irregulares, infertilidad, cálculos renales / vesicales, reflujo gástrico y hernia hiatal, SII, estreñimiento, infecciones urinarias / intestinales, colitis, etc.).

Después de 1-2 meses de sesiones regulares de inducción miofascial, los síntomas comienzan a desaparecer y todo el cuerpo sigue mejorando hacia un nuevo equilibrio saludable. Una revisión de los pacientes después de 6-12 meses de someterse a sesiones regulares revela una mejora continua más allá de los hallazgos detectados durante la última terapia, porque el sistema corporal siguió “haciendo rodar” la bola de la “inducción”, amplificando los cambios en los tejidos y restaurando el cuerpo a su estado original de salud.

¿Cómo funciona la Inducción Miofascial?

La inducción miofascial no es un masaje, sino un método práctico de tacto suave basado en una evaluación ortopédica estándar y técnicas específicas para buscar, encontrar y disolver las restricciones miofasciales. La inducción miofascial implica una compresión mecánica ligera sostenida (mínimo 5 gramos) en la piel. Esto genera una “inducción” o una entrada manual que desencadena una cascada de reacciones bioquímicas y comunicaciones entre el tejido y el cerebro. Las técnicas utilizadas en la inducción miofascial generalmente involucran lo siguiente:

  • Colocar la(s) mano(s) sobre los tejidos a tratar.
  • Presionar ligeramente para encontrar las barreras y aplicar una presión constante para tensar el tejido.
  • Mantener una presión constante dependiendo de la profundidad de la restricción y las reacciones del cuerpo (la presión se reduce si hay algún dolor).

Las técnicas anteriores son más efectivas con la participación del paciente en la comunicación de los cambios en los síntomas y sensaciones durante el tratamiento.

¿Qué pasa después de la sesión de Inducción Miofascial?

La primera sesión de inducción miofascial iniciará un proceso bioquímico de 48 horas en el que las células de la fascia volverán a absorber las viejas fibras de colágeno en la estructura externa y producirán nuevas fibras restableciendo el sistema con su propia tensión microscópica natural. Normalmente se aconseja a los pacientes que descansen, practiquen actividades físicas de bajo a medio impacto y eviten el deporte o las condiciones extremas durante este período de 48 horas. Durante este tiempo, el paciente puede tener una sensación inmediata de liberación, cansancio, necesidad de comer carbohidratos y beber más agua. También puede tener una sensación de relajación profunda y necesidad de dormir más temprano o más tiempo acompañada de cambios en la excreción de la vejiga / intestino. Los efectos del proceso deben reducirse después de este período de 48 horas, y los síntomas del paciente generalmente comienzan a mejorar.

¿Cuántas sesiones se necesitan para observar resultados?

El número de sesiones puede variar de un paciente a otro, dependiendo de una serie de factores como: la gravedad y el número de síntomas o restricciones, hidratación de los tejidos, cumplimiento del programa de ejercicios, edad del paciente y otras condiciones posturales / médicas. Durante su primera sesión, el terapeuta evaluará los factores anteriores y brindará una recomendación sobre el número de sesiones que pueden ser necesarias. Esto se revisará en cada sesión, dependiendo de la respuesta del cuerpo a la terapia. El número promedio de sesiones para resolver cualquier dolor corporal es de 3 a 6 sesiones, sin embargo, es posible que se necesiten más para abordar otros problemas, como corregir la postura o mejorar la función de los órganos.

¿Con qué frecuencia debería recibir un tratamiento de Inducción Miofascial?

Es aconsejable tener al menos una sesión por semana durante las primeras 3 a 4 semanas, que es el período de tiempo promedio para reducir significativamente el dolor en las áreas afectadas. Se recomienda a los pacientes que experimentan varios síntomas en diferentes áreas del cuerpo que comiencen con 3 a 4 sesiones en las primeras 2 semanas y luego pasen a una vez por semana. La frecuencia del tratamiento puede variar según la gravedad de los síntomas y la cantidad de áreas a tratar, sin embargo, dado que cada sesión aumenta el efecto de la sesión anterior, la frecuencia del tratamiento se reduce con el tiempo. Por lo tanto, los pacientes pueden pasar de una sesión semanal a una vez cada quince días, una vez cada tres semanas y luego una vez al mes.

¿Cuál es la diferencia entre la Terapia de Inducción Miofascial y la Liberación Miofascial?

Inducción Miofascial y MFR tienen muchas similitudes: se basan en los mismos conceptos y razonamientos clínicos, por lo cual, pueden complementarse entre sí. La inducción miofascial se relaciona con la entrada manual de tacto suave que no solo libera restricciones y trata el dolor, sino que también activa una cascada de reacciones bioquímicas y cambios tensionales microscópicos que restauran cualidades y funcionalidades previamente comprometidas. Por otro lado, la MFR es más pasiva en la búsqueda de “liberar” la restricción o el dolor en un área afectada. El aspecto clave de la inducción miofascial es la activación de una conversación tejido-cerebro-tejido que va más allá del dolor o restricción local, generando cambios en la postura, movilidad y funcionalidad de todo el cuerpo, con beneficios que duran meses o incluso años.

¿Cómo reservo una cita para una sesión de Inducción Miofascial?

Si deseas conocer un poco más sobre esta técnica o quieres reservar una cita para que un terapeuta profesional te atienda contacta con nosotros y cuéntanos tu caso para asignarte el terapeuta más adecuado. Si vas a hacer una reserva online, mejor que reserves sesión de fisioterapia u osteopatía.

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