La meniscopatia es la lesión más común en la rodilla, sobre todo en atletas que practican deportes de contacto. Ahora bien, existen muchas creencias falsas sobre esta lesión, es por ello que hoy queremos ofrecerte la información más confiable posible sobre la meniscopatia de rodilla y su tratamiento.
¿Qué es la meniscopatia de rodilla?
La meniscopatia hace referencia a cualquier lesión que se produce en el menisco de la rodilla. Pero, ¿qué es el menisco? Es un cartílago gomoso y duro en forma de C que actúa como amortiguador de golpes y que está entre la tibia y el fémur.
La función del menisco es muy importante, ya que se encarga de absorber y distribuir la carga, mientras que al mismo tiempo le brinda estabilidad a la articulación de la rodilla. Los especialistas han dividido en dos secciones este cartílago: el menisco externo y el menisco interno; este último suele lesionarse con mucha más frecuencia.
Causas de una meniscopatia de rodilla
La razón más común por las que se produce una lesión en el menisco es debido a un trauma en la rodilla. Generalmente, sucede cuando el paciente tiene la rodilla doblada y con fuerza retorcida, mientras que la pierna está en una posición de soporte de peso. Recibir un golpe con extrema fuerza o girar bruscamente al estar en esa posición, puede causar una lesión del menisco.
Por otra parte, también está la parte degenerativa como desencadenante de una meniscopatia de rodilla. Las personas pueden experimentar cambios en el tejido a medida que pasan los años, así que, con el paso del tiempo, el menisco se va debilitando y se vuelve menos elástico. Por esa razón, las personas mayores de 85 años suelen ser más propensas a una lesión en el menisco.
Síntomas de una meniscopatia de rodilla
Aunque es posible que los síntomas visibles de una meniscopatia de rodilla aparezcan hasta 24 horas después de la lesión (sobre todo si el desgarro es pequeño), debes estar atento a los siguientes signos que indicarían una rotura del menisco.
- Dolor, especialmente al torcer o girar la rodilla
- Sensación de chasquido en la rodilla
- Hinchazón o infamación en la rodilla y pierna
- Rigidez en la rodilla
- Dificultad para enderezar la rodilla completamente
- Sensación de que la rodilla está trabada al tratar de moverla
- Sensación de que la rodilla se afloja
Tratamiento para una meniscopatia de rodilla
Para determinar qué tratamiento es el ideal, el especialista tendrá que evaluar los siguientes factores: nivel de actividad física, edad, localización y tipo de lesión, síntomas y otras lesiones asociadas. Dependiendo de dichos factores, se iniciará un tratamiento personalizado, que se adecue al paciente. Ahora bien, existen dos tipos de tratamiento para atender este tipo de lesión, y te los detallaremos a continuación:
Tratamiento conservador
Es utilizado en lesiones leves o moderadas; dicho tratamiento puede incluir:
- Descanso
- Crioterapia o terapia de frío
- Terapia física
- Fármacos antiinflamatorios no esteroides conocidos como AINE
Tratamiento quirúrgico
Este tratamiento se utiliza únicamente en casos graves, como por ejemplo: cuando los síntomas agudos no censan en 3 meses, la articulación se encuentra bloqueada, otras partes de la rodilla están lesionadas, atletas de alto nivel que necesitan una recuperación rápida. En estos casos existen 3 opciones quirúrgicas:
- Meniscectomía parcial.
- Meniscectomía total.
- Reparación del menisco.
Fisioterapia en caso de una meniscopatia de rodilla.
Si has sufrido una rotura leve o moderada del menisco, la fisioterapia es parte esencial del tratamiento. A continuación te detallaremos algunas de las técnicas más utilizadas en estos casos:
- Terapia manual para reducir el dolor y liberar de los tejidos adheridos la articulación
- Drenaje linfático para la evacuación y reabsorción del líquido inflamatorio.
- Electroterapia para estimular los músculos alrededor de la rodilla, lo cual contribuye al restablecimiento de la movilidad de los ligamentos y tendones.
- Ejercicios propioceptivos para trabajar el equilibrio y estimular los receptores nerviosos que se encuentran en los músculos y las articulaciones de la rodilla.




